viernes, 11 de octubre de 2013

Sé que existo...


Sé que existo escondida como un presagio,
pasan los días sin gloria ni agravios;
aunque no me busques,
aunque no me necesites,
renazco en el precipicio de tus dulces labios.

Sé que existo aunque seas indiferente,
no me importa lo que opine la gente;
donde estas?
porque te vas?
si tus ojos me llenan paz la mente.

Sé que existo guardada en ese rincón,
que te permites ver en una canción; 
aunque no me lo digas,
aunque no sea a mí a quien escribas,
a ratos vivo en tu corazón. 

Sé que existo en tus lagrimas saladas,
formando parte de una vida complicada;
no hay tiempo ni espacio,
para perderme en tu abrazo,
quizás yo no sea la persona indicada.

Sé que existo alguna vez,
cuando tu eres marino y yo tengo cola de pez;
me someto a tu antojo,
cerrando los ojos,
tu amor vuelve mi mundo al revés.